El desierto es un lienzo perfecto,
en él me reencuentro, me estiro, me encojo... tiemblo.
En el desierto soy un espejismo, espejo de lo que siento.
Dibujo, sonrío, me multiplico... deseo.
Arquitecta de mis sueños
construyo con el oro y la plata de mis ancestros.
Moldeo la energía
creando mi vida.
Y encuentro en mi piel metálica, estática
la suavidad de la dinámica.
Ingrávida viajo en mi burbuja por esa extraña realidad que hemos creado.
Y veo que esa etapa ya se ha acabado.
Apenas quedan sus ruinas, algunos focos, algunas melancolías.
Incrédula decido crear la mía,
donde riego el Sol con mis lágrimas de alegría.
Es todo nuevo, es todo eterno, es todo vida.
Soy mujer, por eso te puedo contener y dejarte libre a la vez. Soy mujer, una nueva en cada amanecer. Soy mujer, la que camina sobre el agua y del agua saca vida, la que con la vida se fascina. Mujer... tierna mujer.